Ideas que debes tener en mente cuando quieres tomar fotos en la playa

«Click, click, click… delete, delete, delete»; un ritual cíclico e infinito de quienes son asiduos a subir sus fotografías de sí mismos a sus redes sociales. Diversos estudios han evidenciado que estas personas podrían padecer algún trastorno mental o un serio problema de autoestima. La Universidad de Brunel, de Reino Unido, reveló que quienes suben todo el tiempo selfies también tiene un grado de narcisismo elevado y dificultades para relacionarse de manera real.

Hacer check-in diez veces al día, inundar de hashtags cualquier suceso cotidiano, puede ser un problema si comienzas a percatarte que has creado una dependencia con ello. Incluso, esto puede derivar complicaciones en la salud por los altos grados de ansiedad que surgen ante la imposibilidad de «conectarse» a través de Internet. Ir a la playa –como ir al cine, al súper, al bar de la esquina o a cualquier lado– no es necesariamente un hecho que deba registrarse, lo sabes. Sin embargo, si tus ganas de compartir a los demás tus días es imperante, te damos algunas ideas para que no saques las fotografías de siempre cuando visites el mar:

No saltes durante horas para lograr una foto ‘natural’

Hay chicas que tardan literalmente horas para sacar una foto «espontánea». Saltan cientos de veces buscando la fotografía donde se vean más felices y naturales. Nadie puede hacer un juicio sobre en qué dediques tu tiempo, sin embargo, este tipo de imágenes se replica por millones. Si quieres una foto un poco más original, evita las imágenes en serie.

Hay chicas que tardan literalmente horas para sacar una foto «espontánea». Saltan cientos de veces buscando la fotografía donde se vean más felices y naturales. Nadie puede hacer un juicio sobre en qué dediques tu tiempo, sin embargo, este tipo de imágenes se replica por millones. Si quieres una foto un poco más original, evita las imágenes en serie.

Horizonte recto

Si el horizonte está chueco, de nada sirve un atardecer hermoso. Procura que tu fotografía esté equilibrada de ambos lados. Naturalmente, no cargarás un tripié para ir a la playa, pero puedes ingeniártelas para sostenerla en algún lugar fijo o en su defecto, utiliza las herramientas de edición para corregir la desviación. Evita que esté en el centro de la imagen, eso cortará tu cuerpo por la mitad.

Evita replicar

Hace un par de años, una serie fotográfica de dos jóvenes recorriendo el mundo tomados de la mano mientras la mujer estaba delante, se viralizó de manera impresionante y desde entonces han circulado por millones las imitaciones.  ¿Por qué no te atreves a ser tú mismo?

Regla de los tercios

Esta regla básica de la fotografía es muy útil y sencilla. Imaginariamente, divide tu fotografía en 3 tercios horizontales y 3 verticales. Verás que hay 4 puntos donde las líneas se juntan, justo alrededor del centro. Es ahí donde el objeto de la foto debe ser puesto. La composición de tu instantánea mejorará mucho.

Busca en los detalles

Sacar foto de el sol, tus piernas bronceándose o el romper de las olas puede ser un tanto monótono. Donde estés, puedes encontrar elementos únicos y curiosos que con un poco de creatividad, armarán una buena imagen.

La luz

La luz lo es todo. Una mala iluminación puede arruinar una buena composición. Además, la playa es un escenario muy propicio para jugar con la luz del sol que está expuesto totalmente.  Lo más recomendable es realizar tus fotos en momentos de transición; al amanecer o en el crepúsculo. Las sombras te darán muchas herramientas para lograr una buena imagen.

Juega con las perspectivas

Utiliza tu creatividad para pensar cuál será la perspectiva ideal. Quizá una toma de frente sea un recurso muy recurrido. Busca cómo puedes mezclar los elementos visuales disponibles y ensaya varios lugares desde dónde hacer el disparo.

Tomar fotografías que registren los momentos valiosos de nuestra vida a veces pierde ese propósito. Si ves sólo a través de tu cámara, podrías estarte perdiendo de la vida real. Nada hay nada de malo en compartir nuestros buenos momentos con nuestros seres queridos, difundir lo bien que la pasamos y lo felices que somos, pero a veces la plenitud se disfruta mucho más cuando lo hacemos de una manera directa y sin distracciones mediáticas.